8 consejos básicos para presentarse a concursos literarios

Nuestra época está marcada por la multitud de publicaciones, de autores, de editoriales y de concursos. Estamos en una era en la que hay muchísimas personas que escriben, que quieren publicar su obra y en la que hay muchas posibilidades de hacerlo. Internet, las redes sociales y los teléfonos móviles contribuyen mucho a la difusión, el consumo y la producción de obras literarias: nunca faltan los escritos de whatsapp y/o facebook messenger que buscan impactar  con una obra cotidiana y “real” basados en los diálogos con sus amigos y familiares tipo Girls, e incluso distribuidas por esas redes. En fin, volviendo a lo nuestro, ganar un concurso literario no es una prueba definitiva del talento ni de la importancia de un texto, pero sí es una buena forma de intentar hacer circular la obra y de darle un destino. Y existen algunos criterios elementales para presentar una obra literaria a un concurso (e incluso a una editorial). Aquí te dejamos 8 consejos básicos para presentar un texto a concursos literarios.

Enviar con criterio: buscar y elegir el concurso conveniente

Concursos en castellano hay muchos. En España, en especial, pero también en México. Hay de novelas (y todos los géneros), de cuentos (y todos los géneros), de poesía (de temas libres y de temas específicos), con restricciones de nacionalidad, de residencia, de edad, de idioma, de cantidad de palabras, de cierto temas, de ciertos géneros, etc. Hay concursos organizados por grandes editoriales o dotados de grandes premios: hay que sincerarse y pensar si nuestra obra tiene allí cabida. Si se es un autor novel, lo mejor es pensar en enviar a concursos más accesibles, donde se compita con otros autores noveles, con dotaciones interesantes aunque no astronómicas. Tampoco ir a lo más insignificante: hay que arriesgarse, pero conscientes de nuestras posibilidades. Hay sitios web que se encargan de recopilar los concursos: empieza por suscribirte o por revisar sus publicaciones con asiduidad: escritores.org, estandarte o letralia.com son algunos de ellos.

Investigar

Es fundamental entonces revisar y buscar el concurso adecuado a tu obra: hay que buscar y buscar, bucear en ese universo de concursos y encontrar los concursos justos. En este punto, la recomendación es concentrarse en unos pocos concursos. Google o tu navegador favorito será tu aliado infalible. Una vez encontrado los que le convengan a la obra: leer atentamente las bases. Dos veces: leer dos veces las bases. Si se tiene interés sobre la convocatoria hacer un pequeño googleo del concurso, de las ediciones anteriores, de qué tipo de textos han premiado, averiguar sobre el jurado, pedir referencias a algún conocido con experiencia, etc.

Concursos literarios gratuitos con premios racionales

Nunca, pero nunca envíes un texto a algún concurso que implique un pago por la participación. NUNCA: son una estafa. Es más, el consejo sería nunca hay que pagar por participar en un concurso, ni tampoco por publicar una obra. Si se quiere difundir la obra en todo caso publicarla por internet: tendrá más llegada y será gratis. O en todo caso, asociarse con una editorial pequeña y autogestiva. Además, intentar evitar concursos pequeños en los que el premio es la publicación de la obra meramente: no es un tema de plata en sí mismo, sino en el hecho de que los concursos en los que los premios se pagan con dinero tienen más prestigio y más lectores. Además, obtenido un premio prestigioso derivará con toda probabilidad y naturalidad en la publicación de la obra.

 ¿Por e-mail o por correo postal?

Depende de nuestras posibilidades económicas: porque enviar por vía postal sale caro, ni hablar si se envía a otro país. Sin embargo, hay cada vez más concursos abiertos a recibir obras por email: es lo mejor, no caben dudas. No cuestan nada y se los envía en un periquete. Hay mejor y más competencia, claro está, pero tienen más resonancia, más llegada.  Los concursos que reciben exclusivamente obras por vías postales, mejor reservarlos para nuestra ciudad o nuestro país. Más allá de todo esto, lo que debe determinar a dónde se envía es uno de los puntos anteriores: la investigación del concurso nos dará el norte.

Corrección, revisión y presentación

El tipo de texto, su estructura, el tipo de enfoque, el tema, el tratamiento, la “voz” en general son cosas para testear en talleres literarios o con personas a las que uno les tiene confianza para saber si nuestro texto funciona: son temas de opinión, de pareceres. La ortografía, en cambio no. Un texto con errores de ortografía o con mala puntuación se elimina solo: es un criterio objetivo que más vale respetar. En concurso siempre serán eliminadas las obras con mala presentación, mala ortografía y mala puntuación: porque se supone que ellos eligen un texto de acuerdo a ciertos criterios y el criterio ortotipográfico (además del incumplimiento de las bases) será una de las primeras cosas que tengan en cuenta. Por eso, revisa bien tu texto, varias veces: el ejercicio de corrección es fundamental e inapelable. Incluso si no se trata de un concurso, sino de un envío para una editorial o una revista: repito, la mala ortografía y una mala puntuación expulsan porque  si el juez o el editor ven faltas groseras dejarán de leer y  no tendrán oportunidad de decidir si tu historia o tu poema era o no una maravilla.

Género literario de la obra

Este también es un criterio excluyente y bastante obvio. No hace falta mucha explicación: ¿si tu obra es un policial, para qué enviarla a un concurso de novela romántica? Si en tu obra hay un cruce de géneros o en la que el género literario es inclasificable, conviene enviarla a concursos más abiertos, en los cuales el género no sea un factor excluyente.

Retroceder nunca, rendirse jamás

La mayoría de las veces no se ganará nada. Es una verdad absoluta. Hay que seguir enviando y no rendirse. Mientras tanto, seguir revisando y corrigiendo la obra.

Registrar la obra y derechos de autor

Antes de enviar una obra es recomendable registrar tu obra en los entes correspondientes (Registro de propiedad intelectual, Direcciones nacionales de Derechos de autor, ISSBN, Creative Commnos). Es una forma de proteger los derechos legales de tu obra. No es obligatorio, ni tampoco definitivo: desde el momento en que un texto está escrito ya posee derechos de autor; lo importante del registro es que constituye  una prueba muy sólida para defender los derechos intelectuales de tu producción (en caso de ser necesario, claro).  Una buena posibilidad es registrar tu obra en Creative Commons. Esta es un organización sin ánimo de lucro cuyas herramientas para registrar una obra son sencillas y gratuitas. Para obtener más información de Creative Commons aquí o aquí

 

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El Profe

El Profe transmite lo que aprende. Lo de todos los días y lo de una vez en la vida. De chico mucha enciclopedia, mucho diccionario. De grande, los sigue usando. El Profe además tira data de lo que hay más allá: cosas que le dictan los profetas.

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