10 frases de Byung-Chul Han

Byung-Chul Han es un filósofo surcoreano que está en boca de todos. En este post les dejamos diez de sus frases más remarcables.

Byung-Chul Han nació en 1959 en Seúl y es un ensayista dedicado a los estudios culturales. Profesor de la Universidad de las Artes de Berlín, escribe en alemán y es tenido como uno de los pensadores más importantes de la actualidad.

Tal es la popularidad de Byung-Chul Han que puede decirse que algunas de sus frases se han hecho virales. Y es que la perspectiva y la escritura que desarrolla este filósofo viene con una frescura y lucidez que destaca en un maremoto permanente de información virtual intrascendente. La obra de Byung-Chul Han apunta a una crítica del capitalismo, la tecnología, la hipertransparencia y la sociedad del trabajo. Todo su obra es un golpe directo a la mandíbula de nuestras ideas y costumbres más naturalizadas de la actualidad hipermediatizada.

Pero hay un riesgo en todo esto: para Byung-Chul Han vivimos en “el infierno de lo igual”. La paradoja que enfrenta el fenómeno de su pensamiento es que su popularidad lo esté convirtiendo en eso mismo que combate: una moda más, pasajera, de las redes sociales.

Más allá de eso, sus ideas son imperdibles. Algunos de sus títulos más importantes son: “La agonía del Eros”, “La sociedad de la transparencia”, “La salvación de lo bello”, “La sociedad del cansancio” y “La expulsión de los distinto”.

Les dejamos 10 frases brillantes de Byung-Chul Han.

“Yo, que soy un romántico, pretendía estudiar literatura, pero leía demasiado despacio, de modo que no pude hacerlo. Me pasé a la filosofía. Para estudiar a Hegel la velocidad no es importante. Basta con poder leer una página por día”.

“Quizá el espíritu deba su origen a un excedente de tiempo. Quien se queda sin aliento no tiene espíritu”.

“Ahora uno se explota a sí mismo figurándose que se está realizando; es la pérfida lógica del neoliberalismo que culmina en el síndrome del trabajador quemado”.

“En la orwelliana 1984 esa sociedad era consciente de que estaba siendo dominada; hoy no tenemos ni esa consciencia de dominación”.

“La depresión es la enfermedad de una sociedad que sufre bajo el exceso de positividad”.

“El neoliberalismo, y no la revolución comunista, elimina la clase trabajadora sometida a la explotación ajena. Hoy cada uno es un trabajador que se explota a sí mismo en su propia empresa. Cada uno es amo y esclavo en una persona. También la lucha de clases se transforma en una lucha interna consigo mismo”.

“Si se expulsa de la vida cualquier elemento apacible, ésta acaba en una hiperactividad letal”.

“Sin la presencia del otro, la comunicación degenera en un intercambio de información: las relaciones se reemplazan por las conexiones, y así solo se enlaza con lo igual; la comunicación digital es solo vista, hemos perdido todos los sentidos; estamos en una fase debilitada de la comunicación, como nunca: la comunicación global y de los likes solo consiente a los que son más iguales a uno; ¡lo igual no duele!”.

“Cuanto más iguales son las personas, más aumenta la producción; esa es la lógica actual; el capital necesita que todos seamos iguales, incluso los turistas; el neoliberalismo no funcionaría si las personas fuéramos distintas”.

“La aceleración actual disminuye la capacidad de permanecer: necesitamos un tiempo propio que el sistema productivo no nos deja; requerimos de un tiempo de fiesta, que significa estar parados, sin nada productivo que hacer, pero que no debe confundirse con un tiempo de recuperación para seguir trabajando; el tiempo trabajado es tiempo perdido, no es tiempo para nosotros”.

Comentarios a esta nota

El Profe

El Profe transmite lo que aprende. Lo de todos los días y lo de una vez en la vida. De chico mucha enciclopedia, mucho diccionario. De grande, los sigue usando. El Profe además tira data de lo que hay más allá: cosas que le dictan los profetas.

También te podría gustar...