CHAKRAS: 1er Centro – Chakra Raíz

Chakra es una palabra sánscrita que significa rueda o vórtice y hace referencia a los siete centros de energía que componen nuestra consciencia y nuestro sistema nervioso. Según el Ayurveda, son uniones entre la conciencia (mente) y la materia (cuerpo). Unen nuestros distintos aspectos: nuestro ser físico, ser energético, emocional, mental, social y espiritual. No son físicos. Son aspectos de nuestra conciencia que interaccionan con el cuerpo físico a través de dos vehículos principales: el sistema endocrino y el sistema nervioso. El sistema de Chakras se encuentra de manera sutil a lo largo de nuestra columna vertebral, abarcando desde el coxis o base de la columna hasta la coronilla de la cabeza. Todos tus sentidos, todas tus percepciones, todos tus posibles estados de conciencia, cualquier cosa que puedas experimentar, puede asociarse a un chakra en concreto. Entonces, los chakras no sólo representan partes específicas de tu cuerpo físico, sino también zonas precisas de tu conciencia. Cada Chakra se refiere a un aspecto diferente de la vida y centrándose en ese chakra que puede llegar a ser más conscientes de estas cuestiones en ti mismo y luego trabajar con ellos para lograr una mayor salud y felicidad.

1er. Centro: Chakra Raíz o de Soporte

El primer chakra (Muladhara) es nuestra raíz física, ancestral y vital. Está ubicado en la base del coxis, entre el ano y los genitales, y su función en el cuerpo se relaciona con la fortaleza de los huesos, los dientes, las uñas, el intestino, las piernas y los pies. Constituye la energía primordial sobre la que desarrollan los otros chakras, por lo cual su buen funcionamiento es determinante para nuestro desarrollo espiritual y el adecuado funcionamiento de todas las dimensiones que nos conforman. Es el primero de nuestros chakras inferiores, que son aquellos que consolidan la manifestación más individual y más gruesa de nuestro ser.

Este chakra regula las fuerzas que se relacionan con nuestro ser físico y nuestra relación con el mundo material, además de la conexión con la tierra. Es el más cercano a nuestra naturaleza más básica y tribal y el más alejado de nuestro ser trascendente, pero es tan necesario como los más espirituales porque procura nuestra supervivencia y nuestro bienestar físico, así como nuestra seguridad personal. Es nuestro ser más elemental que requiere solidez y conexión con la tierra como proveedora de vida, fuerza y protección. Es además la pulsión que procura nuestra supervivencia, por lo que nos motiva a actuar. Pero además nos da el impulso básico para funcionar día tras día, no solo como un latido primitivo, sino como la confianza y el calor cuerpo-mente de donde sale la capacidad de acción, la identidad grupal, la autoestima y motivación básicas. Es el aspecto que nos conduce a construir y a buscar la estabilidad.

El ROJO que lo identifica corresponde al color de la energía más primitiva de la tierra y por tanto también de la vida que emana de ella. También es el color de la sangre. Nuestro plano más instintivo necesita del primer chakra para sentir que tiene techo, comida y vestido, pero además que su bienestar está asegurado. Esto tiene varias dimensiones además del bienestar físico, pues constituye el arraigo grupal que nos da un sentido de pertenencia, un lugar espacial y psicológico, y abarca además un plano de protección mental y emocional. Pero si nos adentramos en el aspecto físico, nos damos cuenta además que este bienestar se relaciona también con los ciclos y necesidades naturales del cuerpo para desarrollar su potencial y su vitalidad.

Un primer chakra débil se puede manifestar en inseguridad, depresión, problemas de salud, falta de estabilidad y problemas económicos. Es común que se debilite ante grandes cambios o al cambiar de lugar. Su función desequilibrada puede generar agresividad, posesividad o codicia. Para abrirlo y estimularlo, es recomendable estar en contacto con la naturaleza, hacer ejercicio físico, además de una serie de posturas de yoga como las de pie, que nos dan fuerza y estabilidad, o aquellas sentadas que estimulan la base de la columna vertebral. Las terapias con cristales y piedraspreciosas, colores, esencias y sonidos también son efectivas.

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