La Argentina en peligro

La estación espacial china Tiangong-1, de 8.5 toneladas, perdió el control y podría impactar en la superficie de La Patagonia, según dieron a conocer expertos.

La República Argentina es un país maravilloso, el mejor país del mundo, como suelen decir en las redes sociales muchos de sus habitantes cuando con sorna comparten algún disparate ocurrido en sus tierras. Motivos para tamaña sensación de orgullo disfrazada de ironía no faltan. Pueden mal educados, agrandados, ladrones, estafadores, pobres, lo que se te ocurra, pero vieron nacer a las máximas estrellas del deporte mundial, premiso Nobel, inmensos escritores, actores, bailarines, médicos, inventores, etcétera.

Sobran los ejemplos y no es mi intención enumerarlos en este más que breve post.

Y no olvidemos la última conquista de la Argentina, la obtención de un Papa. Amén.

Como si fuera poco, ahora la Argentina podría ser el lugar de caída de un laboratorio espacial chino que se salió de control. Tiene el tamaño de un colectivo. Esto podría pasar en muy pocos días, se calcula que el 31 de marzo de 2018.

El Tiangong-1 orbita la Tierra desde el año 2011, cumplía la función de laboratorio para las misiones tripuladas y a la vez era un experimento con vistas a convertirse en una estación espacial de gran porte. La faena tuvo su fin en 2016 cuando los chinos dieron a conocer que habían perdido todo tipo de comunicación con la estación. Luego admitieron el cacharro, como el perro que da vueltas, en algún momento terminaría por regresar a la atmósfera y de ahí en más que Dios nos ampare.

O sea que, a juzgar por la información, la comunidad espacial toda sabe ya dese hace un par de años que la caja de herramientas made in China se viene a pique, pero recién ahora lo avisan.

Para relativizar esta más que posible catástrofe, los expertos de la Agencia Espacial Europea afirman que el lugar preciso del impacto sólo se podrá determinar un día antes de la caída. Por ahora se limitan a demarcar una franja, situada entre los 43ºN y 43ºS de latitud, que comprende los países de España, Grecia, Portugal, Italia, Francia, Australia, Nueva Zelanda y, cómo no, la Argentina…

La dificultad que argumentan los expertos para poder calcular la caída del bollo de metal estaría dada por el hehco de que la Tiangong-1 orbita en LEO, órbita terrestra baja. Esto es, se mueve mucho más cerca de la Tierra que otras órbitas. Por este motivo, se desplaza a alta velocidad.

Igual que no cunda el pánico, porque al parecer los 8500 kilos de metal importado que circundan la Tierra a alta velocidad pocos resistirán la fricción y el desgaste de la entrada a la atmósfera. Por otra parte, mucho de esos kilos eran de combustible, del que según dicen ya le quedaría poco.

Y para los que les gusta la timba, hay que tener en cuenta que, otra vez de acuerdo con los expertos, las posiblidades de que algún terrícola sea golpeado por un resto del laboratorio chino es 10 millones de veces menor que la probabilidad de ser impactado por un rayo en un año.

¿Quién da más?

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