«Qué es el «Dieselpunk»?

Dieselpunk es un género y una subcultura similar al steampunk que combina la estética de la tecnología basada en el motor diésel del período de entreguerras hasta la década de 1950 con tecnología retrofuturista y sensibilidades posmodernas. Acuñado en 2001 por el diseñador de juegos Lewis Pollak para describir su juego de rol Children of the Sun, el término se ha aplicado desde entonces a una variedad de artes visuales, música, películas, ficción e ingeniería.También llamado “Era diésel”, es un periodo marcado, entre otros, por el Art Déco, los héroes pulp, el jazz, la música swing, y los amorales detectives encontrados en la ficción negra. El dieselpunk busca crear algo nuevo, impredecible y diferente del resultado de combinar el espíritu de una era pasada con las modernas tecnologías y la actitud de hoy en día. Al igual que el subgénero hermano steampunk (este está basado en la máquina de vapor), el dieselpunk forma parte de la corriente retrofuturista, y habitualmente sus tramas se pueden englobar dentro del género de las ucronías y la ficción especulativa, aunque no es extraño asociarlo también al cyberpunk debido a sus tramas de carácter distópico.

ORIGEN

Podemos considerar que el dieselpunk, así como su nombre, es un derivado del género de ciencia ficción de 1980, cyberpunk. Este término es usado para representar un período o era donde la locomoción era la tecnología indiscutible en la cultura Occidental. El sufijo “-punk” representa la contracultura de la naturaleza del género, la cual nos recuerda, entre otras cosas, su oposición a la estética actual. El término también puede considerarse un homenaje hacia su subgénero hermano steampunk, otro derivado del cyberpunk, pero esta vez enfocado a la tecnología a vapor y carbón victoriana y a la época y estética en la que esta se desenvuelve.

El término dieselpunk fue acuñado en el 2001 por los diseñadores de juegos Lewis Pollak y Dan Ross para describir el entorno de su juego de rol Children of the Sun.​ De acuerdo con Pollak, el dieselpunk describe un “lado más oscuro y sucio del steampunk” y debe ser considerado un “continuo entre el steampunk y el cyberpunk”, desde entonces, el término ha madurado hasta describir todo un estilo propio y diferente de arte, música, ficción e incluso arquitectura que se escapa de aquel concebido a principios del siglo XXI.

Se considera al término Era diésel al espacio de tiempo que comienza con el periodo entreguerras, y que por tanto cubre el momento desde el final de la Primera Guerra Mundial y el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Este periodo siempre ha sido el punto central y escuela inicial de la corriente dieselpunk. Así mismo, la Segunda Guerra Mundial también posee un papel importante dentro de la ficción de este género. El final exacto de la Era diésel siempre ha sido un punto discutido en la comunidad. Dependiendo de la fuente, este puede considerarse en el final de la Segunda Guerra Mundial o bien a principios de 1950, donde corrientes musicales como el Big Band o el Swing fueron desplazadas en popularidad a favor del Rock and roll, así como la aparición de la edad dorada de la televisión y de los modernos iconos que esta presentaba.

CATEGORÍAS

Como ocurre con otros retrofuturismos, el dieselpunk puede ser encuadrado en infinitas escenas, siempre respetando su esencia original y las influencias que dibujan a este subgénero. Un rasgo, el cual fue inicialmente identificado en la revista electrónica The Flying Fortress,​ es que la división de temas del subgénero dieselpunk es habitualmente atribuida al inicio de la Segunda Guerra Mundial.

Dieselpunk retrofuturista utópico
La primera divergencia, coloquialmente conocida como decopunk, o como ottensiana en el mundo anglosajón, a raíz de Nick Ottens, se centra en un escenario donde la decadente estética y las filosofías utópicas de los felices años veinte continuaron evolucionando sin la sombra de una futura guerra mundial o un inminente colapso económico. La ficción dieselpunk utópica se nutre de una visión extremadamente positiva hacia la tecnología, donde los ideales utópicos predichos por la Exposición Universal de la época finalmente fueron posibles. Como resultado, esta divergencia incorpora un fuerte entusiasmo por las predicciones sobre el futuro y habitualmente se nutre de muchos de los elementos que forman al retrofuturismo dieselpunk.

Dieselpunk retrofuturista distópico En esta ocasión el escenario es un mundo sumido en la Segunda Guerra Mundial, donde grandes potencias totalitarias se mantienen en una constante guerra fría y especula sobre como la cultura humana, teóricamente, acaba cesando en su evolución social y cultural tras el constante choque de guerras. Una clara reminiscencia a la novela distópica 1984 publicada por George Orwell en 1949. Esta divergencia distópica en el dieselpunk, llamada coloquialmente piecraftiana en el mundo anglosajón y bautizada por “Piecraft”,​ siempre perdura la estética de la era diésel hasta describirnos un mundo futuro donde la supervivencia, basada siempre en las pasadas tecnologías a gasoil, está por encima de la evolución estética.

Dieselpunk noir
Similar en esencia y escenario a la vertiente utópica pero mucho más oscuro y depresivo, el dieselpunk noir ofrece un angustioso ambiente opresivo, donde la corrupción y el crimen son una plaga en esta oscura sociedad habitualmente anclada en durante los años de la ley seca y al borde de la Gran Depresión. El dieselpunk noir es propenso a jugar con elementos prestados como la magia negra en sus argumentos, presentándola siempre de una manera exótica y en manos de oscuras y viejas religiones olvidadas o con la presencia de olvidados dioses primigenios.​ Un ejemplo lo encontramos en la obra colombiana “Miskatonic Grancolombia 1938”, del caleño Andrés Gómez Ordóñez, donde se entremezclan elementos lovecraftianos con seres feéricos –hadas, faunos, duendes, etc–, con máquinas poderosas y armas de energía.

Dieselpunk Weird War
En este caso, el retrofuturismo es olvidado en su mayor parte para presentar una temática completamente ajena al imaginario de la época y lleno de elementos extraños. La Segunda Guerra Mundial se convierte en el escenario de armas imposibles, tecnología oculta y ciencias oscuras y peligrosas, armas temibles que no dudan usar ninguno de los bandos para hacerse con la victoria en esta anacrónicamente diferente guerra mundial.​

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