10 frases de Rodolfo Fogwill

Rodolfo Enrique Fogwill nació en Quilmes, Provincia de Buenos Aires el 15 de julio de 1941 y falleció en la Ciudad de Buenos Aires el 21 de agosto de 2010. Fue un escritor y sociólogo argentino que alcanzó renombre, primero, como directivo de empresas de publicidad y de marketing y luego, como escritor. Rodolfo Fogwill obtuvo la licenciatura en Sociología en la Universidad de Buenos Aires donde se desempeñó como profesor titular. Escribió poemas, cuentos, novelas, ensayos sobre temas relacionados con la comunicación, literatura y política. Conformó la plantilla de docentes de la Facultad Libre de Rosario.

Se desempeñó también como empresario de la publicidad y el marketing, donde alcanzó cierto renombre. Publicó su primer libro, un poemario, en 1979, al que le siguió, al año siguiente, otro y su primer volumen de cuentos. Ese mismo año de 1980, su relato Muchacha punk obtuvo un importante premio patrocinado por la empresa Coca-Cola, que le permitió dedicarse a escribir. En 1983 aparece su primera novela: Los Pichiciegos, ambientada en la guerra de las Malvinas. Esta obra ha sido adaptada al teatro. Algunos de sus textos integran diversas antologías publicadas en Estados Unidos, Cuba, México y España. En 2003 ganó la beca Guggenheim y, al año siguiente, el Premio Nacional de Literatura por su libro Vivir afuera. En 2004 obtuvo el Premio Konex – Diploma al Mérito en la disciplina «Novela: Quinquenio 1999 – 2003».

El 21 de agosto de 2010, Fogwill falleció como causa de un enfisema pulmonar. Fogwill dejó numerosos archivos desordenados en su departamento del barrio de Palermo, y su hija Vera, cineasta, le encomendó en 2011 a la historiadora Verónica Rossi que los clasificara. Entre esos papeles había una carpeta con un diario donde apuntaba imágenes mentales, desde los 13 años, hasta poco antes de morir y que salió en Mondadori con el título de La gran ventana de los sueños. Dos novelas inéditas se publicaron después de la muerte de Fogwill: La introducción, un texto que mantenía Damián Tabarovsky, exeditor del sello Interzona, y Nuestro modo de vida, que data de 1980 y que estaba en manos de una amiga chilena de Fogwill.

SU OBRA

Novelas
Los Pichiciegos (1983)
La buena nueva (1990)
Una pálida historia de amor (1990)
Vivir Afuera (1998)
Cantos de marineros en La Pampa (1998)
La experiencia sensible (2001)
En otro orden de cosas (2008)
Urbana (2003)
Runa (2003)
Un guion para Artkino (2009)
Nuestro modo de vida (2014 – póstuma)
La introducción (2016 – póstuma)


Cuentos
Mis muertos punk (1980)
Música japonesa (1982)
Ejércitos imaginarios (1983)
Pájaros de la cabeza (1985)
Muchacha punk (1992)
Restos diurnos (1993)
Cuentos completos (2009)
Memoria Romana (2018)


Poesía
El efecto de realidad (1979)
Las horas de citas (1980)
Partes del todo (1990)
Lo dado (2001)
Canción de paz (2003)
Últimos movimientos (2004)
Poesía completa (2016)

FRASES

  • Quien depende del mercado está definitivamente perdido.
  • La literatura no cuenta historias sino maneras de contar historias.
  • Escribir me parece más fácil que evitar la sensación de sinsentido de no hacerlo.
  • En la isla, en medio de la guerra, no había tiempo ni tampoco lugar donde buscar palabras mejores que explicaran las cosas. «Los Pichiciegos» (1983)
  • Cuando la publicidad es buena, mete la mula. Si te fijás en las campañas, te das cuenta que la buena publicidad es la que rompe la convención de lugares comunes.
  • Conjeturé que sería un gesto de acuerdo. Poco después, su manera golosa de beber la mezcla de vino y Coca Cola, acabó de confirmándome aquella presunción de momento: todo había sido un gesto de acuerdo. «Muchacha punk» (1992)
  • También funciona una regla de oro de la edición: los libros van fabricando sus lectores y su mito, especialmente si uno mamó bien en la escuela publicitaria. El mito mío tiene mucho que ver conmigo, no es un invento mío, pero yo lo administro.
  • En diciembre de 1978 hice el amor con una muchacha punk. Decir «hice el amor» es un decir, porque el amor ya estaba hecho antes de mi llegada a Londres y aquello que ella y yo hicimos, ese montón de cosas que «hicimos» ella y yo, no eran el amor y ni siquiera -me atrevería hoy a demostrarlo-, eran un amor: eran eso y sólo eso eran. Lo que interesa en esta historia es que la muchacha punk y yo nos «acostamos juntos». «Muchacha punk» (1992)
  • Cuanto más triunfa un escritor, más fracasa en tanto productor de sí mismo.
  • El miedo suelta el instinto que cada uno lleva dentro.»Los Pichiciegos» (1983)
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