5 libros para conocer a Ian McEwan

Ian McEwan nació en Inglaterra el 21 de junio de 1948. Es un novelista británico y guionista. En 2008, The Times lo puso en la lista de: «Los 50 mejores escritores británicos desde 1945″ y The Daily Telegraph lo situó 19º en la lista de «las 100 personas más poderosas en la cultura británica». Pasó gran parte de su infancia en el este de Asia, Alemania y el norte de África, donde fue destacado su padre. Su familia regresó a Inglaterra cuando tenía 12 años. Fue educado en la Escuela Woolverstone Hall en Suffolk​. Estudió en la Universidad de Sussex y en la Universidad de East Anglia, donde tuvo como profesor a Malcolm Bradbury. La primera de sus obras que salió a la luz fue la colección de relatos Primer amor, últimos ritos (1975). En 1997 publicó Amor perdurable, considerada por muchos como una obra maestra acerca de una persona que sufre el síndrome de Clerambault. En 1998, y causando gran controversia, le fue concedido el Booker Prize por su novela Ámsterdam.

BIBLIOGRAFÍA

Novelas

  • Jardín de cemento (The Cement Garden, 1978)
  • El placer del viajero (The Comfort of Strangers, 1981)
  • Niños en el tiempo (The Child in Time, 1987)
  • El inocente (The Innocent, 1990)
  • Los perros negros (Black Dogs, 1992)
  • Amor perdurable (Enduring Love, 1997)
  • Ámsterdam (Amsterdam, 1998)
  • Expiación (Atonement, 2001)
  • Sábado (Saturday, 2005)
  • Chesil Beach (On Chesil Beach, 2007)
  • Solar (Solar, 2010)
  • Operación Dulce (Sweet tooth, 2012)
  • La Ley del menor (The Children Act, 2014 Jonathan Cape)
  • Cáscara de nuez (Nutshell, 2016 )
  • Máquinas como yo (Machines Like Me, 2019)
  • La cucaracha (The Cockroach, 2020)

Relatos

  • Primer amor, últimos ritos (First Love, Last Rites, 1975)
  • Entre las sábanas (In Between the Sheets, 1978)

Ficción infantil

  • Rose Blanche (Rose Blanche, 1985)
  • En las nubes (The Daydreamer, 1994)

5 LIBROS PARA CONOCER A IAN MCEWAN

Niños en el tiempo (1987)

Stephen Lewis, un joven y renombrado autor de libros infantiles, vive en Londres con su mujer Julie y su hija Kate, de tres años, y participa con un escepticismo a la vez resignado y divertido en las reuniones de una comisión gubernamental sobre la educación de los niños. Los Lewis parecen componer la típica familia feliz, pero un día Stephen va al supermercado con la niña, la cual desaparece de improviso: éste es el dramático punto de partida de esta extraordinaria novela.

Stephen, un nombre de resonancias joycianas, se convierte en el protagonista de una pequeña Odisea contemporánea, basada ésta en una ausencia y una tentativa de retorno. El vacío doloroso que deja la desaparición de Kate no abre solamente la crisis entre Stephen y Julie, que reaccionan de modo distinto a este trauma, sino que pone también en marcha una reflexión que, partiendo del significado de ser padres y de ser hijos, obliga al adulto a repensar sus certezas nunca verificadas, sus hábitos mentales, sus comportamientos. En estas páginas, ambientadas en un futuro próximo, con la guerra nuclear al fondo, se lleva también a cabo una acerada sátira política de la sociedad inglesa, encorsetada por un thatcherismo asfixiante. Si el Tiempo representa uno de los temas centrales del libro («el tiempo futuro está contenido en el tiempo pasado», como dice un verso de Eliot recordado por Stephen), McEwan permanece bien anclado en la plasticidad del mundo físico.Su mirada, experta en atrapar cualquier mínimo detalle significativo y el peso que tienen los objetos de la vida cotidiana, inspira una escritura nerviosa y exacta, que cumple las ambiciones de la novela y alcanza, como en las páginas finales, la intensidad de la poesía.


Amsterdam (1998)

Molly Lane ha muerto a los cuarenta y seis años de edad. Era una mujer muy libre, muy seductora, y en su entierro se encuentran presentes los cuatro hombres más importantes de su vida: Clive Linley, músico famoso; Vernon Halliday, periodista y director de uno de los grandes periódicos del país; George Lane, su poderoso y multimillonario marido, y Julian Garmony, un notorio político de derechas, actual ministro de Asuntos Exteriores y candidato a primer ministro. Clive y Vernon son amigos desde los lejanos y felices años sesenta, y ambos fueron amantes de Molly cuando todos ellos eran jóvenes, idealistas y pobres. George, el marido, entró mucho más tarde en la vida de la fascinante mujer y jamás pudo poseerla del todo, excepto en el terrible período final, de descenso a los infiernos de la pérdida de memoria y la desintegración mental, en el que se convirtió en su implacable cuidador y carcelero. Y con respecto a Garmony, representante de la derecha más pura y dura y de todo lo que Vernon, Clive y Molly odiaron durante toda su vida, ni el periodista ni el músico pueden explicarse qué era lo que Molly veía en él, qué extraña relación les unía.

Pero lo descubrirán pocos días más tarde cuando George, el marido, le ofrece a Vernon unas espectaculares fotos del futuro primer ministro vestido con unas excitantes ropas de mujer. Fotos tomadas precisamente por Molly y que serán el disparo de salida de esta feroz, cínica, mordiente fábula moral.


Expiación (2001)

En la gran casa de campo de la familia Tallis, la madre se ha encerrado en su habitación con migraña, y el señor Tallis, un importante funcionario, está, como casi siempre, en Londres. Briony, la hija menor, de trece años, desesperada por ser adulta y ya herida por la literatura, ha escrito una obra de teatro para agasajar a su hermano Leon, que ha terminado sus exámenes en la universidad y hoy vuelve a casa con un amigo. Cecilia, la mayor de los Tallis, también ha regresado hace unos días de Cambridge, donde no ha obtenido las altas notas que esperaba. Quien sí lo ha hecho, en cambio, es Robbie Turner, el brillante hijo de la criada de los Tallis, y protegido de la familia, que paga sus estudios.

Es el día más caluroso del verano de 1935, y las vidas de los habitantes de la mansión parecen deslizarse, como la novela, con apacible elegancia. Pero si el lector ha aguzado el oído, ya habrá percibido unas sutiles notas disonantes, y comienza a esperar el instante en que el gusano que habita en la deliciosa manzana asome la cabeza. ¿Por dónde lo hará? Hay una curiosa tensión entre Cecilia y Robbie. Y otra situación potencialmente peligrosa: la hermana de la señora Tallis ha abandonado a su marido, se ha marchado a París con otro hombre, y ha enviado a su hija Lola, una nínfula quinceañera, sabia y seductora, a casa de sus tíos. Y la ferozmente imaginativa Briony ve a Cecilia que sale empapada de una fuente, vestida solamente con su ropa interior, mientras Robbie la mira…


Sábado (2005)

Henry Perowne es un hombre feliz. Tiene cuarenta y siete años, es un reconocido neurocirujano y está casado con Rosalind, una abogada que lleva los asuntos legales de un importante periódico. Y ambos disfrutan con su trabajo, se quieren y quieren a sus hijos, un prometedor músico y una joven poeta, y disfrutan de una confortable vida de placeres tranquilos e íntimas satisfacciones. Es sábado, el comienzo del fin de semana de descanso de Henry. Y es 15 de febrero de 2003, el día de las grandes manifestaciones contra la inminente guerra de lrak.

Henry se despierta antes del amanecer, va hacia la ventana de su dormitorio, y en la fría media luz de la mañana que empieza ve un avión en llamas, o eso le parece, que sobrevuela Londres muy bajo, en una trayectoria inesperada. Y en estos tiempos de estrépito y miedo, Henry teme lo peor: un accidente terrible, un ataque terrorista. Más tarde, escuchando la radio y tomando café con su hijo, que vuelve de un concierto y aún no se ha acostado, sabrá que se trata de un aterrizaje forzoso, de un avión de mercancías ruso en dificultades. Y Henry volverá a dormir, y hará el amor con su mujer, y se irá luego a su partida de squash semanal. Pero la visión nocturna no ha sido sino el presagio de la realidad, de esa realidad azarosa, brutal, ciega, que irrumpirá en la plácida burbuja de su vida tan armoniosa…


La ley del menor (2014)

Acostumbrada a evaluar las vidas de los demás en sus encrucijadas más complejas, Fiona Maye se encuentra de golpe con que su propia existencia no arroja el saldo que desearía: su irreprochable trayectoria como jueza del Tribunal Superior especializada en derecho de familia ha ido arrinconando la idea de formar una propia, y su marido, Jack, acaba de pedirle educadamente que le permita tener, al borde de la sesentena, una primera y última aventura: una de nombre Melanie. Y al mismo tiempo que Jack se va de casa, incapaz de obtener la imposible aprobación que demandaba, a Fiona le encargan el caso de Adam Henry.

Que es anormalmente maduro, y encendidamente sensible, y exhibe una belleza a juego con su mente, tan afilada como ingenua, tan preclara como romántica; pero que está, también, enfermo de leucemia. Y que, asumiendo las consecuencias últimas de la fe en que sus padres, testigos de Jehová, lo han criado, ha resuelto rechazar la transfusión que le salvaría la vida. Pero Adam aún no ha cumplido los dieciocho, y su futuro no está en sus manos, sino en las del tribunal que Fiona preside. Y Fiona lo visita en el hospital, y habla con él de poesía, y canta mientras el violín de Adam suena; luego vuelve al juzgado y decide, de acuerdo con la Ley del Menor.

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