Visitar al Papa Francisco, tarea fácil si estás en el Vaticano

Llegar a conocer al Papa es un procedimiento simple, si bien encierra una serie de complicaciones, que son menores pero no por eso menos molestas. La mejor opción, claro está, es llegarse hasta el Vaticano y así poder visitar al Papa.

Lo más importante a la hora de decidirse visitar al Papa es hacerlo con anticipación y armarse de una infinita paciencia. No eres la única persona a la que se le ocurrió visitar al Papa. Pero que el árbol no te tape el bosque, porque la realidad es que la mayor parte de las actividades del Papa están orientadas a que éste pueda ser visitado por sus fieles, curiosos y entusiastas de toda índole, así que si te lo propones, seguro lo lograrás.

El procedimiento más usual es por medio de la audiencia general, que es brindada por el mismísimo Santo Padre cada miércoles a las 10.30 en la Ciudad del Vaticano. Antes de asistir, es necesario hacer una reserva al Vaticano, la cual debe ser confirmada. Si eres católico, se te pedirá una carta de presentación de tu párroco.  La audiencia en sí es gratis. De todas formas, ten en cuenta el costo de los pasajes y la estadía, porque –hay que decirlo- es necesaria la presencia de uno en cuerpo y alma en el lugar para luego poder afirmar sin lugar a dudas que uno conoció al papa.

Luego están las liturgias públicas que vienen a ser distintos tipos de misas, como beatificaciones y canonizaciones, o las solemnes como la Navidad, etcétera, etcétera. La iglesia no informa mucho sobre qué hay que tener en cuenta para asistir a estas liturgias por lo que se interpreta que hay que ir, no más. Lo que sí, ten en cuenta el temita de la ropa; no se puede ir vestido así no más porque sí, en bermudas por ejemplo tal como les gusta ir a la gran parte de turistas (impresentables por donde se los mire). Lo recomendable, según la propia iglesia, es la ropa modesta (sobre todo las mujeres), colores oscuros, de preferencia el negro cual viuda, brazos y cabeza cubiertos; para los hombres lo recomendable es un buen traje y una corbata. O sea, ponte lo más aburrido que encuentres en tu ropero a la hora de visitar al Papa.

Las parejas recién casadas y católicas, en los últimos dos meses, tienen la oportunidad de asistir los miércoles a una sección especial de las audiencias generales.

Los coros. Para los que gusten de la buena música, existe la posibilidad de solicitar cantar para el Papa, sí, leíste bien, cantar para el Papa, durante medio minuto, esto es treinta segundos de puro deleite. El único requisito es indicarlo en la solicitud.

Existe la posibilidad de verlo sin tantos artilugios, alcanza con darse una vuelta por el Vaticano, justo debajo del balcón de la Biblioteca, un domingo cualquiera o día de fiesta, justo en el momento (al mediodía, sin duda alguna) en el que el Santo Padre se asoma a rezar el Ángelus y bendecir a diestra y.

Para todo lo anterior, salvo el último punto, si querés visitar al Papa tendrás que que adquirir entradas (pero no en Ticketek), y su gestión se realiza directamente con Roma, por teléfono a la Prefectura de la Casa Pontificia del Vaticano (00-39-06-698-83017). También pueden ser solicitarlas por escrito, en inglés o italiano, a Prefettura della Casa Ponteficia 00120 Città del Vaticano.

Esto lo pongo al final porque vale sólo para los argentinos, sí, si eres argentino existe una especie de corralito o sección VIP para que puedas verlo pasar. Como esta información es incierta, se recomienda preguntar en el Vaticano.

Si ya visitaste al Papa y tienes consejos para sumar, déjalos en la sección de comentarios.

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